Militares víctimas de la Triple A: el coronel Martín Rico El auténtico coronel Rico, un héroe ignorado BANCAS - Lucio Pedro Aberastain Ponte INP (Face) Al comenzar 1975, Martín Rico estaba jugado. Entre otros motivos porque se había separado de su esposa, Carolina –que rápidamente había formado una nueva pareja con un compañero de promoción, el general José Antonio Vaquero– y, luego de una breve época solitaria, había iniciado una nueva convivencia amorosa con Lilian, que estaba embarazada. Tenía 50 años y hacía mucho ya desde que, a fines de 1968, había ascendido a coronel. A pesar de haber hecho el curso de oficial de Estado Mayor, sabía que su “situación familiar irregular” era suficiente para que los fariseos de la Junta de Calificaciones no le concedieran tampoco en esta última oportunidad las palmas de general. Su carrera militar se acercaba al fin. En diciembre pasaría a disponibilidad, la antesala del retiro. Porteño, infante, de estatura más bien baja, ancho y forn...